sábado, 8 de diciembre de 2012

El negociazo del Teletón. Por El Fisgón

¿Teletón? No, gracias.
Con el fin de difundir lo que ocurre con este evento en México se colocan tres entradas, la primera un gráfico de el caricaturista Rafael Barajas "El fisgón".
El segundo un reportaje de la revista emeequis y el último uno sobre el yate de Emilio Azcarraga y su costo.
La pregunta es porque no lo vende y dona esa cantidad de dinero a la causa.









Teletón: el monopolio de la atención a la discapacidad


Documento PDF con información

Teletón: el monopolio de la atención a la discapacidad.

Enlace: http://www.m-x.com.mx/xml/pdf/295/36.pdf 

Se llama "TV" y es el juguete del magnate Azcárraga Jean


Se llama “TV” y es el juguete del magnate Azcárraga Jean

El yate de Azcárraga Jean. Foto: Especial
El yate de Azcárraga Jean.
Foto: Especial
El dueño y presidente de la más importante empresa televisora del país, Emilio Azcárraga Jean, es dueño de una embarcación de ensueño, un megayate, llamado TV, incluido en la lista de los más caros y lujosos del mundo. Ha querido mantener esa posesión en secreto, por lo menos hasta que pasen las elecciones presidenciales de México y Estados Unidos pues, comentan sus allegados, hacer ostentación del barco sería contraproducente para una empresa que aspira a expandirse en el área de las telecomunicaciones.

Revista Proceso
Por Jenaro Villamil 
En los mismos días en los que miles de jóvenes universitarios coreaban en las calles de la Ciudad de México consignas como “¡Fuera Televisa!” o “¡Televisa jodida, la prole no es tu amiga!”, cerca de las Filipinas, en el mar de Célebes, navegaba un yate con un valor cercano a los 180 millones de dólares, equipado con helipuerto, seis suites de lujo, sala de cine, jacuzzi, gimnasio, un sistema avanzado de telecomunicaciones, spa para 16 personas, un exclusivo salón de masajes y un espacio para fiestas. Se trata del TV, propiedad del presidente y director general de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean, quien mantiene en total hermetismo la propiedad de la lujosa embarcación. Cuando no navega por el Caribe o los mares del Pacífico, el TV está anclado en un puerto del sureste asiático no especificado. Fuentes consultadas por Proceso indican que Azcárraga Jean no lo traerá a costas mexicanas ni de Estados Unidos sino hasta que pasen las elecciones de este año. En el TV sólo viajan sus amigos empresarios, familiares y los ejecutivos más allegados a Azcárraga Jean y a los vicepresidentes de Televisa Alfonso de Angoitia, Bernardo Gómez y José Bastón. Se llaman a sí mismos Los Cuatro Fantásticos desde que se encumbraron en abril de 1997 al tomar el control del imperio televisivo fundado por Emilio Azcárraga Vidaurreta, abuelo del actual presidente de la empresa. Según el registro del sitio especializado Superyachts.com, el TV –cuyo nombre anterior fue Mad Summer (Verano Loco)– está en la lista de los 57 yates más caros y lujosos del mundo, comparable al Eclipse, del multimillonario ruso Roman Abramovich, a los del emir de Dubai o del sultán de Omán o al Octopus, el barco de recreo de Paul Allen, uno de los fundadores del imperio Microsoft. El TV tiene 78.5 metros (257 pies) de eslora y navega con la bandera de las Islas Caimán. Su primera clasificación en el Lloyd’s Register (empresa dedicada a los registros navieros) data de 2008 y fue la siguiente: “Maltese Cross 100 A1 SSC Yacht mono G6, LMC, UMS, MCA standard”, según información de los propios armadores. A finales de 2010 –bajo estrictas medidas de confidencialidad– Azcárraga adquirió el yate hecho por la empresa alemana Lurssen, con más de 135 años de experiencia en el armado de embarcaciones para multimillonarios. Su precio original fue de 178 millones de dólares –casi 2 mil 500 millones de pesos–, superior al del Mayan Queen IV, propiedad de otro multimillonario mexicano: Alberto Bailleres. Lurssen presume en su página web la “orgullosa historia” de fabricar desde botes de vela hasta “auténticos acorazados”. En 2008 el Mad Summer fue considerado un “nuevo concepto en la hermandad de los propietarios de superyates”. Sus diseñadores fueron Espen Oeino y Alberto Pinto, dos de los más reconocidos especialistas en el mundo de las embarcaciones de lujo. En el sitio de internet www.yachtmadsummer.com los fabricantes describieron así su obra: “Mad Summer está concebido para ser un mundo en sí mismo… Botado en 2008 vivió su primer ‘verano loco’ en el Caribe”. “Considere estos atributos extraordinarios del glamoroso Mad Summer: aparte de su propia cubierta con terraza, solárium y piscina, posee seis suites para los invitados, cada una con una decoración diferente; más sala de cine, jacuzzi y spa para 16 personas, sala de buceo, salón de masajes, gimnasio… “Con los últimos adelantos tecnológicos en telecomunicación y en navegación marítima, Mad Summer está equipado para ir a cualquier parte del mundo en total confidencialidad”. La embarcación está construida para “respirar total serenidad”. Esto no excluye la posibilidad de “arribar en helicóptero para disfrutar de fastuosas fiestas en una terraza al aire libre para bailar”. “Está equipado con magnificencia y refleja el amplio conocimiento de Lurssen para satisfacer al más sofisticado trotamundos”, subrayan los armadores. Su propietario anterior fue Jeff Soffer, el multimillonario estadunidense de la empresa de bienes raíces Fontainebleau, de Miami, involucrado también en las industrias del espectáculo y de las apuestas en Las Vegas. Tras la crisis financiera de 2009 Soffer se declaró en bancarrota y puso a “producir” a su megayate: cobraba un millón de dólares a la semana por viajar en la embarcación. “Se trata de un barco que usted no quiere en los alrededores del Golfo de Adén para evitar que los piratas secuestren a su masajista”, advertía una nota publicada el 8 de julio de 2009 en un sitio de internet para empresarios del jet set estadunidense. VENTANEANDO La primera nota periodística que mencionó a Azcárraga Jean como propietario de esta embarcación fue publicada el 21 de enero de 2011 en The New York Times. La reportera Geraldine Fabrikant afirmó que el Mad Summer “fue comprado a inicios del año pasado”. El precio original nunca fue revelado pero algunas fuentes indicaron que fue de 179 millones de dólares (135 millones de euros). La reportera de The New York Times consultó a distintos brokers quienes señalaron a Azcárraga Jean, “el millonario líder de Grupo Televisa”, como el nuevo dueño del Mad Summer, rebautizado como TV. “Lourdes Dusssauge, vocera del señor Azcárraga, rechazó hacer cualquier comentario”, anotó Fabrikant. Personajes que han sido invitados a viajar en el TV dicen a Proceso que Azcárraga Jean mantiene un total hermetismo público sobre esta lujosa embarcación y aseguran que al cuidado de ésta hay 25 personas, entre capitán y tripulación. El principal accionista del Grupo Televisa sabe que en estos momentos hacer ostentación de una embarcación de este tipo es contraproducente para la empresa que aspira a expandirse en el área de las telecomunicaciones y que no quiere convertirse en el centro de las críticas por su cobertura informativa y su condición monopólica. Las acciones del Grupo Televisa han registrado continuas bajas en la Bolsa Mexicana de Valores a raíz de que tres de los cinco integrantes de la Comisión Federal de Competencia (CFC), el organismo encargado de combatir las prácticas monopólicas, decidieron en enero de 2012 negar la fusión de la televisora con Grupo Iusacell, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, accionista de TV Azteca. La decisión final de autorizar o rechazar la adquisición de 50% de la telefónica Iusacell por parte de Televisa se conocerá el martes 5 de junio, cuando vuelvan a deliberar los integrantes del pleno de la CFC. En Estados Unidos tampoco se ve con buenos ojos la ostentación de Azcárraga Jean, quien aspira a concretar la operación de compra de la deuda de Univisión, anunciada en diciembre de 2010, y prolongar el acuerdo de intercambio de programación hasta 2025 con la cadena de televisión más importante de habla hispana en el país vecino. DELIRIO El yate de Azcárraga Jean opaca, con mucho, la famosa embarcación Eco donde su padre, Emilio Azcárraga Milmo, falleció el 16 de abril de 1997. El Tigre solía pasar en esta embarcación la mayor parte del tiempo en sus últimos días. Ahí concretaba los negocios más importantes de una empresa a la que dejó en bancarrota, según su propio heredero. Eco se convirtió en el símbolo de la expansión de Azcárraga Milmo y del Grupo Televisa hacia el mercado de televisión de habla hispana en Estados Unidos. Se llamó igual que el fallido intento de una cadena de noticias latinoamericana fundada por El Tigre. Según Claudia Fernández y Andrew Paxman, autores de la biografía El Tigre, Emilio Azcárraga y su Imperio Televisa, el empresario “adoraba pasar el tiempo descalzo y en pantaloncillos en sus yates, bien recibiendo a sus amigos, observando a las ballenas o sencillamente relajándose”. El 5 de enero de 1997, cuatro meses antes de fallecer, Azcárraga Milmo invitó al cantante español Julio Iglesias a su yate y también a Emilio y Gloria Estefan, los productores musicales más influyentes en Miami. Según relató Julio Iglesias a Fernández y Paxman, luego de la cena en su lujoso yate Azcárraga despidió al cantante y le dijo: “Qué pena que los leones tenemos que luchar hasta el final”. El yate Eco tenía 40 pies de eslora, fue diseñado por Martin Francis, navegaba con bandera británica y fue considerado uno de los más modernos de su tiempo. Su costo empalidece frente al megayate de su heredero: dos millones de dólares frente a los 178 millones del de su hijo, más un pago de 50 mil pesos al mes por los servicios del Club de Yates de Acapulco (Proceso 1438) frente a los cerca de 200 mil dólares mensuales que Azcárraga Jean tiene que destinar al mantenimiento de TV. Otro integrante de la dinastía Azcárraga, Alejandro Burillo, dueño del Grupo Pegaso, propietario del equipo de futbol Atlante, accionista de Telefónica de México y licitante frustrado de una tercera cadena de televisión durante este sexenio, adquirió a mediados de 2011 un ostentoso yate, construido en el astillero vigués de Freyre, según los periódicos españoles El Mundo y La Voz de Galicia. Bautizado Pegaso, el yate de Burillo Azcárraga tiene 73 metros de eslora, 13 de manga (ancho) y capacidad para 30 personas, entre tripulantes y pasajeros. Posee también un helipuerto, seis camarotes de lujo para invitados y su precio oficial fue de 80 millones de euros, menor a los 135 millones de euros del TV de su primo. La revista Quién publicó en agosto de 2011 una fotografía del Pegaso y anotó: “La particularidad del yate por el que Burillo podría pagar hasta 84 millones de euros, según el portal español (El Mundo), es que no sólo es un barco lujoso sino también un laboratorio para desarrollar a bordo misiones científicas. “‘Quería un camarote con vistas privilegiadas al laboratorio oceanográfico flotante más avanzado del mundo y ya lo tiene’, escribió el reportero Antonino García. Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, también posee un megayate, El Azteca, de 50 metros de eslora, que ha sido motivo de polémica en la prensa beliceña. El 17 de mayo de 2009 Proceso informó que Salinas Pliego se negó a pagar los 787 mil dólares de sanción que le impuso el Departamento de Ecología de Belice por haber dañado un arrecife de coral vivo en la zona de San Pedro Town. El “accidente” del yate de Salinas Pliego ocurrió el 7 de abril de 2009 cuando se dirigía al balneario de San Pedro, Belice, cerca de Xcalac, Quintana Roo. Al acercarse al muelle de Cayo Ambergris una cuerda se enredó en la propela de la embarcación y “para evitar un daño mayor” el capitán Salvador Villeras Eckart decidió arrojar las anclas para frenar el yate, provocando la devastación de casi 400 metros cuadrados de arrecife. El periódico San Pedro Sun publicó fotos donde se observa el daño ocasionado por las anclas del yate de Salinas Pliego, en el que viajaban 25 invitados del propietario también de las tiendas Elektra, Grupo Iusacell y Banco Azteca. Martín Alegría, jefe del Departamento de Ecología beliceño, expidió una prohibición para que el Azteca volviera a navegar, en tanto el grupo técnico de la dependencia fue enviado a observar el daño y calcular el costo de la sanción. Desde el 12 de abril el yate de Salinas Pliego “desapareció”. La nave volvió a aparecer en las costas de Cozumel, navegando sin problema alguno y con apoyo del Resguardo Marítimo Federal.

martes, 4 de diciembre de 2012

"Mi filosofía: nunca rendirse”: Gustavo Sánchez


"Mi filosofía: nunca rendirse”: Gustavo Sánchez

Tomado de: http://www.proceso.com.mx/?p=320165 

Una historia de éxito que hay que conocer y difundir =)

Gustavo Sánchez. Medallista paralímpico Foto: Eduardo Miranda
Gustavo Sánchez. Medallista paralímpico
Foto: Eduardo Miranda
Gustavo Sánchez Martínez, nadador del equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue el atleta más destacado de la delegación mexicana que participó en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012: obtuvo dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce. Sus logros, además de su propio esfuerzo, los debe también al impulso y apoyo incondicional de su familia. “Admiro de mí –dice sincera y honestamente– las ganas de salir adelante, mi actitud, mi fuerza…”
MÉXICO, D.F. (Proceso).- En la casa de una tía materna en Acapulco, Gustavo Sánchez Martínez aprendió el abecé de la natación. Sus hermanas lo zambulleron en la alberca siendo apenas un bebito. Jimena le enseñó a mantenerse a flote mientras Gaby se ocupó de que aprendiera a bucear.
Aunque su hermanito era un niño con limitaciones físicas, las pequeñas jamás repararon en ello. No preguntaron a papá y mamá por qué el bebé no tenía las piernas y los brazos como ellas. Tampoco los padres explicaron nada. No había tratos especiales. Desde sus primeros días la familia aleccionó a Gustavo para que aprendiera a hacer todo por sí mismo.
Por eso a nadie espantaba que las chiquillas se llevaran al niño a la alberca para mostrarle cómo sobrevivir en el agua sin la ayuda de nadie, ni que su padre le dijera que si quería encender una luz se esforzara para alcanzar el interruptor.
“Mi filosofía de la vida es nunca rendirse”, dice Gustavo Sánchez Martínez, multimedallista en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 con dos oros, una plata y un bronce.
“Desde chico mis papás me decían ‘si quieres algo, hazlo tú. Inténtalo. Estírate. Alcánzalo’. Se escucha un poco cruel pero eso me ayudó a ser quien soy. Ellos querían que fuera independiente. Por eso admiro de mí las ganas de salir adelante, mi actitud, mi fuerza, mi forma de pensar que nada es imposible.”
Quién sabe de dónde le vino la idea, pero cuando Jimena tenía unos ocho años le dijo a su mamá que quería un hermanito. Tal era su insistencia que contagió sus deseos a Gaby. Gustavo Sánchez y María Elena Martínez hacía muchos años que habían decidido que no tendrían más hijos. No por falta de ganas sino por recomendación médica.
“Nos dimos cuenta de que era casi una obsesión, más que un deseo. Le pedían un hermano a Santaclós, a los Santos Reyes, al ratón de los dientes, a la gran calabaza, a todo lo que se le pudiera pedir. Aunque me costó un poco, logré embarazarme. Todo el embarazo Gus fue monitoreado, pero en esa época no existían los aparatos en tercera dimensión. Cuando íbamos al chequeo médico era día de fiesta, ellas nos acompañan. Aparecía Gus en escena, sonaba su corazón, se chupaba el dedo y todos estábamos felices”, relata la madre del atleta.
El 3 de mayo de 1994, durante el nacimiento de Gustavo, María Elena sufrió un ataque de preeclampsia. El cordón umbilical se desprendió y comenzó a desangrarse.
“No había manera de parar la hemorragia. Estuve a punto de morir porque el alumbramiento fue muy difícil. Nació Gus y yo estaba muy preocupada porque no lloraba. Mi marido estaba ahí y se dio cuenta de todo, pero no me decía qué estaba pasando. Ya cuando lo supe y escuché que pudo llorar, creo que fueron muchas reacciones químicas en cadena.”
La condición de salud de María Elena era tan delicada que el médico le sugirió a su esposo que fuera a buscar a sus hijas para que pudieran despedirse de su mamá. Ella estaba en terapia intensiva con un catéter directo al corazón para que los médicos pudieran realizar de inmediato cualquiera maniobra quirúrgica que fuese necesaria.
“Tenía una virgen de Guadalupe enfrente y le pedí que por favor me permitiera permanecer porque Gus me necesitaba. Por mis hijas no me preocupaba, sabía que mis hermanas las cuidarían, pero él sí me necesitaba y sabía que sus primeros años eran cruciales”, recuerda.
El señor Sánchez fue por sus hijas. Les explicó las características de su hermanito, que lo importante era que estaba vivo y les pidió que lo aceptaran y lo trataran como a un igual.
“Fue un milagro de la vida porque cuando vi a los tres y a Gus en mi cuarto me estabilicé. Los médicos no se explicaban la mejoría. Al estar con su hermano ellas hablaban de lo que tenía no de lo que no tenía. Hablaban de sus ojos, de su sonrisa, de su barba partida, de su carita de cielo. Jamás mencionaron las ausencias y nunca las vi llorar por las características de su hermano. Mi hijo era una luz especial, nació iluminado. Desde ese momento entendí que tenía una misión muy importante en la vida.”
Sin contemplaciones
La mamá de una amiguita de Jimena apareció en la vida de los Sánchez. Fue esta mujer la que les habló del hospital Shriners, la institución filantrópica que cobijó a Gus desde pequeño y que ayudó a la familia a resolver muchas de sus dudas sobre cómo darle a su hijo las herramientas para hacerlo autosuficiente.
“Nos cambió la vida porque Gus es diferente. Incluso de bebé era hasta difícil abrazarlo y si nos descuidábamos un poquito se nos caía porque no tenía la misma estabilidad. Es el mundo que le tocó, el mismo que a ti, a mí y a los demás. Entendimos que así era y que había que actuar. No hay alguien capaz de darle un mundo diferente, ni con todo el dinero ni con todo el poder. Bajo ese esquema dijimos hay que darle los recursos para que él tenga la capacidad y se integre al mundo”, relata el padre.
Ni María Elena ni Gustavo tuvieron tiempo para contemplaciones ni para lamentar nada. Cuando el genetista les confesó que era muy difícil identificar las razones por las cuales se dio la falla genética no indagaron más. Al mes de nacido su hijo ya estaba en tratamiento médico.
Comenzó a utilizar sus primeras ortesis (dispositivo que modifica las funciones o la estructura de alguna parte del cuerpo) para tratar de enderezar su pierna izquierda. No tenía ni un año y ya lo habían operado de la mano derecha para corregir la sindactilia (fusión) de sus tres dedos y así ganar movilidad.
Después de tres cirugías, su pierna izquierda no se pudo corregir. Por la malformación –no tenía el peroné, su pie era muy pequeño y con un solo dedo– esa extremidad no era funcional para la estabilidad. Aunque ya había desarrollado habilidades con su piecito –podía asir cosas– y si seguía estimulándolo tendría en él una herramienta muy útil, los médicos plantearon a los padres dos opciones: dejarlo tal cual o bien amputar debajo de la rodilla para poder colocar una prótesis que le permitiría caminar y, por lo tanto, tener equilibrio.
“Concluimos que era muy congruente la recomendación médica de amputar, pero tomar la decisión no fue tan difícil para nosotros como para las hermanas. Hubo crisis porque ellas decían que no teníamos derecho a decidir por él. Era arriesgarnos a que en el futuro nos reclamara por qué se le quitó la extremidad o que aprobara esa opción. Fue un drama, pero decidimos que sí.
“La vida de la familia cada vez fue siendo un tanto normal, si es que así se le puede decir. Terminaron las cirugías como a los cinco años y de ahí para acá todo ha sido cambios de prótesis y entrenamientos para adaptarse a ellas. En la pierna derecha usa una prótesis completa porque es desarticulada de origen. Su pierna izquierda entra en un socket y eso le da la posibilidad de flexionarla, son rodillas hidromecánicas. En el brazo izquierdo también usa una prótesis que es un ganchito que se abre y tuvo que aprender a manejarlo para tomar los objetos” relata el padre.
Gustavo Sánchez, ingeniero mecánico de profesión, se dedica de tiempo completo al cuidado de su hijo. Es él quien lo acompaña a las competencias, quien su ocupa de llevarlo a los entrenamientos tanto a Ciudad Universitaria como al Centro Paralímpico Mexicano cuando se concentra con la Selección Nacional. Orgulloso presume que su esposa es la proveedora de la familia y María Elena cuenta que su marido hace las labores del hogar como nadie. “Hasta sabe coser y plancha mucho mejor que yo”, acota.
“Desde que éramos novios en el CCH, y luego cuando nos casamos, nunca hablamos de algo ideal, sino de enfrentar la vida con decisión, con entereza, coraje, y así hemos transitado en todo. Con el paso del tiempo pienso que hemos podido resolver muchas de las problemáticas a las que nos hemos enfrentado porque no nos la pensamos. Se toman decisiones, no hay tiempo para lamentarse ni darle la vuelta a los asuntos. Somos personas alternativas porque no hacemos las cosas que las personas comúnmente hacen. El modo de enfocar la vida, cómo resolvemos los problemas, a qué cosas les damos valor. Los paradigmas sociales no nos preocupan mucho”, explica.
“Un fenómeno”
El lema de la familia Sánchez es construir. A eso atribuye el padre que Gustavo, a pesar de ser diferente, sea un fuera de serie.
“Dentro de su esquema y sus posibilidades Gus es un fenómeno de la natación. He hecho comparaciones. Michael Phelps es un tipo altísimo (mide 1.93 m) y nada los 100 metros en 47 segundos, mientras que Gustavo, que mide menos de la mitad que él, hizo 39 segundos en los 50 metros para implantar récord de América. En Londres, uno de los nadadores a los que les ganó mide casi 1.90 m (el español Richard Oribe) y David Smetanine (de Francia) tiene unos brazotes y les ganó a los dos”, detalla.
En los Londres 2012, Gus se consagró como el integrante más destacado de la delegación al obtener dos medallas de oro en las pruebas de 100 metros (1:24.28) y 200 metros libres (2:58.09) categoría S4, donde dio cuenta de Oribe de 38 años y de Smetanine de 37.
También obtuvo plata en los 150 metros individual combinado categoría SM4 con tiempo de 2:39.55 detrás de Cameron Leslie, de Nueva Zelanda, y delante del japonés Takayuki Suzuki.
En los 50 metros dorso categoría S4 ganó presea de bronce con 47.17 segundos detrás del mexicano Juan Ignacio Reyes (45.75) y del ruso Aleksei Lyzhikin (46.73).
Gustavo se inició formalmente en el deporte a los siete años en la alberca olímpica de Ciudad Universitaria por sugerencia de su mamá, una prestigiada académica de la UNAM que por casualidad encontró un cartel donde invitaban a los niños a sumarse al equipo Pumitas.
Aunque no existía una categoría para niños con sus características, los entrenadores Raúl Porta y Juan Manuel Díaz Nava evaluaron al pequeño y determinaron que se quedara.
“Fue un momento mágico”, recuerda su papá. “Raúl le preguntó: ‘¿Te gusta el agua, hijo?’. ‘Sí’, contestó Gus. ‘¿Te quieres meter?’. ‘Sí’, dijo todo emocionado. ‘¿Sabes nadar?’. ‘Sí’. ‘¿Te da miedo, quieres que me meta contigo a la alberca?’. ‘Sí’. Juan Manuel se metió con él, sólo para vigilarlo. Le costó trabajo, pero se movió; flotó, nadó unos minutos. Así empezó hasta que adquirió la técnica, luego la empezó a desarrollar. Tuvo rutinas programadas que poco a poco se convirtieron en planes de entrenamiento.”
En 2007, el joven participó en su primer campeonato nacional donde se enfrentó al plusmarquista Juan Ignacio Reyes, el veterano de 31 años con cuatro Juegos Paralímpicos a cuestas. A estas alturas, Gustavo ya se encuentra a su nivel. El nuevo talento de la natación mexicana sueña con tener cuatro ciclos olímpicos más para superar las marcas y medallas de quien hace algunos años era una fuente de inspiración.
Con 18 años cumplidos, se graduó de la preparatoria 5 de la UNAM. Ahora está a la espera de que la Embajada del Reino Unido en México resuelva que sí le dará una beca que le prometió al medallista para estudiar en la Universidad de Swansea, en Gales.
“Sé que no va de la mano con el deporte, pero quiero estudiar para ser ingeniero en sonido; en el futuro quiero tener mi disquera o trabajar con un buen puesto en un lugar donde maneje mezcladoras y consolas”, dice el deportista.
“Debo confesar que desde que llegó Gus a nuestra vida, siento esa energía, él me la inyecta para lo que sigue. No hay semana en que no sienta esa ayuda, esa luz. Tengo muchos testimonios de lo que es el fenómeno Gus. Eso es lo que nos ha hecho ser diferentes. Es un chavo que es producto de ese empuje, de ese coraje, de ese amor. Yo no compro, e incluso detesto, la famosa frase que es muy usada en el futbol: ‘sí se puede’. Se me hace como el último recurso para motivar a una persona. Yo lo veo al revés: estoy seguro de que se puede y en ese afán él entendió que nunca debe decir ‘no puedo’, sin primero haberlo intentando”, remata su padre.

La historia no nos absolvera

El siguiente post, es del blog del periodista José María Siles, fue publicado el 1o de julio de 2009.

Enlace original:

http://josemariasiles.wordpress.com/2009/07/01/la-historia-no-nos-absolvera/

Sin embargo ya no se encuentra disponible. Aquí se coloca una copia que se mantenía en la memoria cache, el objetivo es  sólo de difusión. Todos los derechos de autoría corresponden al propietario.

Si gustas salva el video para futuras referencias antes de que sea "eliminado" o "bajado"

Puedes colocar un comentario al calce de esta entrada


  • Por lo pronto una breve transcripción y comentario realizado por un usuario de redes sociales:



  • <<es un recurso que está escaseando, que es un recurso necesario para la vida y que... habiendo cada día más demanda sera más escaso. En consecuencia cada individuo, cada ciudadano está en la exigencia del deber de tener esa clara conciencia y de contribuir desde la acción más... eh... nimia, la más simple pero efectiva para ahorrar el agua>>...


¡Supera eso Cantinflas!

DIARIO DE UN CORRESPONSAL



josé-maría siles

http://josemariasiles.wordpress.com/


Reconozco que me siento culpable. Si este hombre llega a ser presidente de México, la Historia no me absolverá. Cuando Televisa contrató a nuestra agencia de corresponsales para cubrir la visita del gobernador Peña Nieto a Turquía, yo estaba poniendo claramente en peligro mi independencia profesional.
José Luis Arévalo, director de Internacional de Noticieros Televisa me despertó un jueves de marzo para decirme que Leonardo Kourchenko consideraba absolutamente prioritario ir a Estambul, y querían que fuese yo el corresponsal. Eso ocurría esta pasada primavera, cuando Enrique Peña Nieto iba a visitar el Foro Mundial del Agua.
No hay problema de presupuesto, me dijeron desde el DF:“ Televisa cobra del Estado de México (sic) y Enrique Peña Nieto es una prioridad informativa. Además, tenemos un acuerdo con ellos para cobrar por esas coberturas.”
José Luis Arévalo nos pidió dos crónicas diarias durante toda una semana, para las noticias, sin pararse a pensar que la visita de Peña Nieto iba a durar solamente un par de días. Confieso que nome gustó nada el panorama, pero me faltaron reflejos y desconocía las reglas del juego de la política mexicana. Sin embargo acerté a preguntar, absolutamente sorprendido: ¿Los mexiqueneses van a pagar a Televisa por las crónicas de un enviado especial a Estambul? ¿Hablas en serio, José Luis?
Hombre, José María, Enrique Peña Nieto va a ser el próximo presidente de México, y nosotros estamos a las órdenes para cubrir sus actividades públicas con mucho gusto.
No sé si Televisa ha pasado ya la factura al gobernador Peña Nieto, pero a nosotros se niegan a pagarnos lo que nos deben. La gente, que es muy malvada, se ríe cuando les cuento nuestrasdesventuras con Televisa y Peña Nieto.
Eres un ingenuo, colega Siles. Deberías haber sabido cómo se las gastan por aquí. Lo que te ha ocurrido ha dejado de ser noticia en México, porque para desgracia nuestra ocurre todos los días.
Luego me he enterado que Peña Nieto, político ambicioso y populista, no tenía pensado asistir al World Water Forum donde el Estado de México entregaba un premio internacional. Pero cuando sus asesores pudieron confirmar que las cámaras de Televisa le estarían esperando en Estambul, gracias a la diligencia del vicepresidente Kurchenko que esos días celebraba sus esponsales, a don Enrique le faltó tiempo para tomar el primer avión.
POSTDATA. Llegan a Bruselas ecos de la polémica de estos últimos días en México a raíz del relato de Jenaro Villamil, publicado por el semanario ‘Proceso’. Televisa no ha dedicado ni una línea informativa a la aparición del libro “Peña Nieto, si yo fuera presidente”, pero ha lanzado toda su artillería pesada para intentar desprestigiar a Villamil. El periodista ha retado a los chicos de Azcárraga a un debate con papeles. Yo tengo una deuda con los mexicanos, me  apunto al debate. 
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