martes, 8 de abril de 2014

"Las cactáceas mexicanas y los riesgos que enfrentan"


Chicos 
Tres notas:

  1. Cactáceas
  2. La UNAM
  3. Reforma energética




A partir del artículo: JIMÉNEZ SIERRA,Cecilia Leonor "Las cactáceas mexicanas y los riesgos que enfrentan" Revista Digital Universitaria [en línea]. 1 de enero de 2011, Vol. 12, No.1 [Consultada: 8 de abril de 2014]. Disponible en Internet: <http://www.revista.unam.mx/vol.12/num1/art04/index.html>
ISSN: 1607-6079.

Coloca en tu cuaderno los puntos relevantes y explica porque es importante conocer y conservar este patrimonio para México.

Enlace aqui o:

http://www.revista.unam.mx/vol.12/num1/art04/

Puedes descargar el artículo en PDF ahí mismo.

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Y bueno una nota buena sobre la UNAM y otra sobre lo que nos espera con la reforma energética


Igual tu reflexión en el cuaderno.



miércoles, 2 de abril de 2014

Día nacional de los jardines botánicos 2014

Chicos:

¡Excelente ! ¿Asististe? Comparte con el grupo tu experiencia a manera de presentación de diapositivas.

Nos vemos el lunes en el salon V-20

Si no asististe, escoge uno de los 100 casos que este relacionado con tu ecosistema y haz una presentación. =)

http://www.biodiversidad.gob.mx/pais/cien_casos/pdf/Cien%20casos.pdf



Aquí el enlace con las actividades:

http://www.diadejardinesbotanicos.unam.mx/index.html








martes, 1 de abril de 2014

Las cactáceas


Chicos:

Como estamos trabajando con cactáceas, que mejor que conocerlas.
Elaboraremos igual que la vez pasada un resumen-Powerpoint, para que nos quede claro su diversidad y características.

Envíalo y llévalo en una USB.

He colocado un enlace a dos videos sobre sexting y una página para que opinen.

Video 1
Video 2

Documento colaborativo a manera de foro

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LAS CACTÁCEAS: un recurso natural diverso y predominantemente mexicano.
José Luis León de la Luz y Alfonso Valiente - Banuet [1]
tomado de: http://academia.cch.unam.mx/wiki/biologia3y4/index.php/Las_cact%C3%A1ceas#Una_familia_de_plantas_muy_diversa  

Las cactáceas son plantas originarias del continente americano que encuentran en las zonas áridas y semiáridas de México un centro muy importante de diversificación, estimándose que en nuestro país se concentra más del 50% del total de las especies conocidas. Aunque la distribución natural del grupo es americana, existen especies que crecen de manera silvestre en otros continentes debido a que han sido llevadas a través del tráfico comercial durante los últimos tres siglos. El presente artículo tiene como objetivo presentar los aspectos más sobresalientes que caracterizan al grupo vegetal de las cactáceas.

Formas de crecimiento

Algunas de las características de los cactos que más llaman la atención son la suculencia de sus tejidos almacenadores de agua, la ausencia de hojas en casi todas las especies, la presencia de espinas a lo largo de toda su gruesa cutícula epidérmica, y la capacidad de soportar largos periodos de tiempo sin suministro de agua. Contrario a lo que sólo se observa externamente, los cactos pueden considerarse no solamente formas suculentas sino también leñosas, ya que algunos de los mismos poseen un esqueleto interno que les proporciona soporte. Éste es particularmente el caso de las formas columnares que alcanzan varios metros de altura.
Además, son notables las numerosas formas de crecimiento de las especies que constituyen el grupo. Es típica la figura de los ejemplares columnar - arborescentes de saguaros (Carnegiea gigantea) y cardones (Pachycereus pringlei) dominantes en comunidades vegetales del desierto de Sonora, en donde algunos ejemplares han logrado alcanzar hasta 18 m de altura (un m3 de su tejido puede llegar a tener un peso de 600 Kg.). En el otro extremo se encuentran los diminutos ejemplares de Ariocarpus del norte de México, cuya parte expuesta por arriba del suelo es de sólo algunos centímetros de altura, por lo que casi pasan desapercibidos. Existen también formas cilíndricas y angulosas de epífitas (que crecen sobre árboles y arbustos) de las zonas tropicales húmedas y secas, comoAporocactus sp., Rhipsalis sp, Disocactus sp.: decumbentes (que se apoyan para crecer en arbustos) como Perinocereus sp.; formas globosas como Mammillaria sp.; platicaules (aplanadas) como los nopales del género Opuntia; semicolumnares como algunos Ferocactus, y aun formas rastrearas como Machaerocereus sp. En casi todos los casos pueden ser formas individuales o coloniales. Pocas familias vegetales poseen tanta diversidad de formas y dimensiones como las cactáceas.
Las estructuras sobre los tallos son de importancia taxonómica. Éstos pueden ser lisos como el de los nopales, o bien estar revestidos de pliegues a manera de costillas, como lo presentan típicamente las formas columnares, o bien de tubérculos carnosos más o menos prismáticos arreglados en patrones espiralados, como ocurre en los géneros Mammillaria y Coryphanta, los cuales parecen ser las formas evolutivas más recientes.
Otro de los caracteres notables de los cactos es lo vistoso y llamativo de sus flores. En realidad no son las flores en sentido estricto, sino partes especializadas del tallo que en su interior contienen los órganos reproductivos: androceo (estambres) o parte masculina; y gineceo (pistilo) o parte femenina. Lo que observamos como "flor" de cacto es lo que los especialistas llaman pericarpelo. Durante su desarrollo evolutivo, el ovario de las protocactáceas logró ubicarse en el interior del mismo tallo, de modo que el cuerpo de una de estas "flores" (tubo floral) está compuesto por tejidos derivados de la misma epidermis. En su parte terminal, el tubo floral ha desarrollado, a partir de tejidos epidérmicos especializados, vistosas y coloreadas estructuras escamosas en una o varias series graduales (son sus "pétalos") dispuestos espiralmente. En otras dicotiledóneas, las partes externas de las flores son llamadas sépalos (del cáliz) y las internas pétalos (de la corola).

Las espinas protegen

Un carácter notorio y constante sobre la epidermis de todos los cactos son las areolas, que son esas pequeñas áreas simétricamente distribuidas en la superficie de los tallos, sobre las costillas y tubérculos, generalmente ocupadas con pelillos o algodoncillo (tricomas), ahuates (glóquidas) y/o espinas. Estas áreas son sumamente importantes puesto que en ellas se encuentran los tejidos de células meristemáticas encargadas tanto del crecimiento del individuo como de la formación de las estructuras reproductivas. En algunas especies no se encuentran espinas, como en el peyote (Lophophora williamsiiL. difussa).
A juicio de especialistas en anatomía, las espinas son hojas modificadas. A diferencia de las presentes en otros grupos, como por ejemplo las de las rosas, las de los cactos se encuentran inervadas por conductos vasculares colocados bajo la epidermis, de modo que al removerlas el tejido subyacente sufre daño
En especies con alta densidad de espinas se ha descubierto que éstas protegen tejidos meristemáticos de los rayos solares(reflejando o difractando la radiación solar) y a la vez creando una microatmósfera aislante de las temperaturas extremas que, de manera integral, envuelve a casi la totalidad de la planta. Por otro lado, la cutina que constituye a las espinas y la gruesa capa epidérmica tienen la propiedad física de mantener estas estructuras con temperaturas menores que el ambiente atmosférico inmediato, lo cual permite que, bajo ciertas condiciones atmosféricas, la humedad ambiental pueda ser condensada sobre cada una de éstas. En el desierto sudamericano de Atacama se ha encontrado que durante los periodos de elevada humedad relativa se deslizan gotas de agua desde las espinas y bajan por las costillas de los brazos hasta el suelo inmediato.

Una familia de plantas muy diversa

A pesar de más de un siglo de su estudio taxonómico, en la actualidad no se sabe el número exacto de especies que constituyen el grupo de las cactáceas. No obstante las diversas opiniones, se estima que la familia consiste de unos 150 géneros en donde se ubican de 700 a 900 especies. Esto coloca al grupo como una de las 15 familias de plantas superiores con mayor diversidad de especies y la de mayor riqueza específica de las plantas llamadas suculentas que abarcan a miembros de las euforbias, crásulas, agaves, aizoáceas, asclepidáceas y liliáceas.
De los principales trabajos taxonómicos sobre el grupo que se han publicado destacan las revisiones sistemáticas de Britton y Rose así como la ahora clásica obra sobre las cactáceas de México de Bravo - Hollis y Bravo- Hollis y Sánchez Mejorada y sobre las cactáceas columnares mexicanas de Gibson y Horak.
Origen tropical Los cactos forman parte de un grupo natural de organismos, es decir sus integrantes se encuentran emparentados entre sí y todos ellos proceden de ancestros comunes. La familia se ha diversificado y no obstante que algunas especies de Opuntia (nopales) habitan naturalmente latitudes tan frías como Canadá y Patagonia, y que otras especies se distribuyen en regiones tropicales selváticas, como Rhipsalis (una epífita típica de las selvas húmedas de México), en general las especies se distribuyen principalmente en zonas de clima semiárido y en menor proporción en climas extremadamente áridos.
A pesar de que las evidencias fósiles que corroboran su origen y antigüedad son muy escasos, algunos cactólogos consideran que este grupo es originario del trópico seco centroamericano y antillano, ya que todavía allá se encuentra el grupo de cactus más ancestral. Éste es el representado por la subfamilia Pereskioideae, que se caracteriza por poseer hojas persistentes, bien desarrolladas y crasas. En los últimos miles de años, el grupo se ha diversificado en cientos de especies y se ha hipotetizado que es debido a la aparición de ambientes semiáridos y áridos. Dada la propiedad generalizada de ser alógamas (la misma flor no es capaz de autofecundarse), cabe la posibilidad de que muchas de sus especies se hayan desarrollado gracias a la generación de híbridos fértiles. El género Opuntia (nopales y chollas) podría ser un ejemplo de esta suposición.
Aspectos ecológicos En no pocas ocasiones las cactáceas llegan a ser componentes dominantes de la vegetación de varios desiertos de América. En particular para México, destacan el desierto sonorense, el del Valle de Tehuacán, en Puebla, y la zona árida de Hidalgo, en donde gran cantidad de tipos de vegetación están dominados por cactáceas de tipo columnar gigante. Este grupo de plantas, perteneciente a la tribu Pachycereae tiene en México su centro de diversificación más importante a nivel mundial. Cabe destacar que de un total aproximado de 70 especies reconocidas para México, 45 se encuentran en la parte central del país, particularmente en el Valle de Tehuacán y la Cuenca del Balsas. Estas especies son componentes dominantes en diferentes comunidades, con hasta 1100 individuos por hectárea (individuos mayores a 1 m. de altura) constituyendo verdadero bosques de cactáceas. En ambientes extremos, donde es común encontrar a las cactáceas, se ha señalado que uno de los períodos más críticos durante su ciclo de vida es el del establecimiento, es decir la germinación y la sobrevivencia de la plántula bajo condiciones de campo. El establecimiento de un individuo en zonas áridas ocurre en condiciones impredecibles de precipitación, con altas temperaturas y bajo contenido de agua. En este sentido se ha señalado que el conocimiento de la dinámica del establecimiento y crecimiento de los individuos juveniles es importante para el entendimiento de la dinámica poblacional y la de la comunidad. Estudios sobre esta fase del ciclo de vida han mostrado que el establecimiento de todas las cactáceas hasta hora estudiadas se da bajo árboles y arbustos, a los cuales se les ha llamado "plantas nodriza". Además, se ha determinado que este patrón predecible de establecimiento está relacionado con la generación de un microhabitat debajo de la copa de estas plantas. En estos sitios se mantienen niveles hídricos adecuados para las plantas juveniles y también se protege a los cactos contra el daño producido por la radiación solar.
Son varios los trabajos que actualmente han demostrado que una vez que una especie de cactácea, principalmente columnar, se ha establecido, exitosamente, al paso del tiempo compite con su planta nodriza, la cual es posteriormente excluida por competencia.
De acuerdo con lo anterior, un aspecto importante es el de la dispersión y llegada de semillas a sitios seguros por debajo de las plantas nodriza. La mayoría de las cactáceas poseen frutos carnosos con una gran cantidad de semillas, las cuales son liberadas sincrónicamente en las diferentes poblaciones. En particular, se reconoce que en ocasiones un solo fruto puede producir hasta 500 semillas, las cuales son el sustento de gran cantidad de animales que constituyen el gremio de los granívoros en las comunidades desérticas. En lugares donde las cactáceas son componentes dominantes de la vegetación la floración y posteriormente la fructificación y liberación de semillas ocurren comúnmente de manera sincrónica. En este momento gran cantidad de granívoros se alimenta de las semillas y se ha hipotetizado que la producción de millones de éstas y su liberación sincrónica incrementan la probabilidad de establecimiento y sobrevivencia disminuyendo el riesgo individual de depredación. De hecho se ha observado que cuando la producción de semillas es baja, la probabilidad de establecimiento de nuevos individuos en la comunidad es prácticamente nula, dada la depredación de las semillas principalmente por hormigas, aves y mamíferos.
Crecimiento y propagación En términos generales, siempre se ha afirmado que el crecimiento de estos individuos es lento. En uno de los cactos mejor estudiados, "saguaro" del desierto sonorense (Carnegiea gigantea) el crecimiento promedio anual se ha visto que es muy variable en función del tamaño de la planta. Para algunas poblaciones se ha estimado que la madurez sexual de los individuos se presenta cuando han sobrepasado 2 m de altura, es decir alrededor de los 30 años de edad, y sus primeras ramificaciones se presentan a los 40 - 50 años. A los 150, esto es cuando alcanzan entre 7 y 8 metros de altura, se madurez plena ha culminado y les espera una senescencia que puede prolongarse por unos 50 años o más, dependiendo de su vitalidad, aporte de agua y daños sufridos en la vida. En el otro extremo, existen también especies de rápido crecimiento, como las "chollas" (subgénero Cylidropuntia), algunas de las cuales pueden duplicar o triplicar su talla y peso en un ciclo anual.
Sin duda los cactos más diversificados son los nopales y chollas que pertenecen al género Opuntia (subgéneros Platyopuntia y Cylindropuntia respectivamente) con cerca de 160 especies. Algunas de éstas han invadido otros continentes y en ciertos sitios como Australia y el Mediterráneo los nopales forman ya parte del paisaje. Su éxito reproductivo se basa, entre otras peculiaridades, en su eficaz propagación vegetativa. Como es de todos conocido, el tallo de estos individuos es articulado, y cada areola es potencialmente capaz de desarrollar nuevos individuos o un sistema radicular que proporciona autonomía al individuo potencial. Muchas especies tienen la capacidad de propagarse vegetativamente a partir de un segmento de un individuo; otras pocas, generalmente las formas de mayor dimensión, raramente presentan esta propiedad. Aparentemente esto constituye dos estrategias de sobrevivencia: la primera configurada por individuos de vida relativamente corta dotados con elevada capacidad de dispersión; la segunda por individuos longevos con limitada capacidad de dispersión.
Fig.1. Saguaro (Carnegiea gigantea), fotografiada en Baja California; también puede verse Idria columnaris, cactácea endémica de esa zona del país.

Rápida ganancia de agua Las cactáceas han evolucionado bajo una fundamental presión del medio: la baja disponibilidad de agua, por lo que los caracteres adaptativos de los organismos están en gran medida relacionados con los patrones de uso y aprovechamiento de dicho compuesto. Así, las características adaptativas, fisiológicas y morfológicas del grupo son numerosas. La más evidente, desde luego, es su capacidad de almacenar agua y escatimar su uso en los procesos fisiológicos. La forma globosa o redondeada que en general presentan estas plantas les permite reducir notablemente la superficie de exposición al medio ambiente; a la vez, incrementa el volumen interno, espacio aprovechado para el almacenamiento del vital líquido. En poblaciones silvestres de Ferocactus acanthodesdel desierto de California, se conoce que los individuos pueden perder hasta 80% de su contenido de agua original y seguir vivos con sus funciones reducidas, pero con la oportunidad de reiniciar tales funciones si se les hidrata nuevamente. Otros vegetales mueren al perder alrededor del 50% de su agua estructural. Las costillas y pliegues prismáticos permiten plantas de algunas especies almacenar agua en grandes proporciones sin tener que invertir energía en el síntesis de tejido nuevo. En Ferocactus acanthodes, que es uno de los cactos mejor estudiados fisiológicamente, se encontró que después de un prolongado periodo de sequía y con una lluvia ligera de tan sólo 7 mm, los individuos pueden llegar a almacenar agua en sus tejidos hasta completar su turgencia en 2 o 3 días. Las raíces encargadas de la absorción del agua no se encuentran permanente en el suelo, sino que un considerable volumen de raicillas microscópicas se forman con sorprendente rapidez pocas horas después de que las raíces semi - leñosas "viejas" entran en contacto con la humedad. De la misma manera, se ha estimado que un individuo maduro de saguaro en el desierto sonorense o de tetecho en el Valle de Tehuacán, puede llegar a desarrollar raíces ocupando una superficie de 300 m2, lo que permite visualizar su importancia como retenedores del suelo y como posibles competidores con otras especies.
Eficiente manejo del agua El manejo del agua de los cactos es comprensible estudiando los procesos integrales de intercambio de los gases bióxido de carbono y oxígeno (CO2 y O2, mismos que se unen sutilmente en la fotosíntesis, que es el proceso mediante el cual los vegetales sintetizan azúcares (carbohidratos) y otras sustancias en sus tejidos verdes (con contenido de clorofila), útiles para sus procesos energéticos y de síntesis estructural. El intercambio de gases ocurre a través de la superficie del tallo de cada individuo o epidermis, y es regulado activamente por medio de un grupo de células denominadas estomas. Así, el orificio formado por un par de células oclusivas permite al mismo tiempo la entrada del CO2 a la planta (una de las materias primas del proceso fotosintético), la liberación de oxígeno como "desecho" metabólico e involuntariamente la salida de agua en forma de vapor. Este mecanismo "regulado" de pérdida de agua se denomina transpiración. El escape de agua marca el dilema en la planta, sobre todo en las que crecen en las zonas áridas. Las cactáceas han desarrollado un particular mecanismo de cierre y apertura de los estomas para regular la pérdida de agua, a la que se adiciona la existencia de una gruesa cubierta epidérmica que disminuye al mínimo la pérdida de agua "no regulada" o evaporación.
El mecanismo fisiológico que permite optimizar la incorporación de CO2 con baja pérdida de agua, que también es propio de otros vegetales suculentos, ha sido llamado metabolismo ácido - crasuláceo (MAC, o CAM en inglés). Este mecanismo consiste en abrir los estomas por la noche, para permitir la absorción de CO2 y disminuir la pérdida de agua por transpiración; cabe recordar que en el resto de los vegetales los estomas abren en ciertos periodos diurnos. De este modo, la incorporación de CO2 (en gramos) en relación con la pérdida de agua (en kilogramos) constituye el balance de gases que toda planta debe realizar para asegurar sus funciones vitales básicas. Una planta de cultivo, como el maíz, presenta niveles de 1 a 3 g de CO2 incorporado por cada Kg. de agua perdido, mientras que un vegetal con mecanismo CAM presenta niveles de hasta 15 g de CO2/kg de agua. A este concepto fisiológico de le denomina "eficiencia en el uso del agua". Durante severos periodos de sequía los estomas no se abren, y el CO2 requerido para la fotosíntesis es tomado del proceso respiratorio interno de sus células no fotosintéticas, mientras que el O2 puede ser utilizado por tales células no fotosintéticas.
Reproducción Aunque las flores sean perfectas o hermafroditas, generalmente no se autofertilizan, es decir requieren de un agente que transporte el polen de una flor a los órganos femeninos. En los cactos columnares las flores se abren durante la noche (antesis nocturna) y permanecen abiertas durante una buena parte del día. Este amplio intervalo de apertura de las flores es aprovechado por murciélagos y palomillas que durante la noche actúan como agentes polinizadores, así como por una gran cantidad de insectos y aves que son excelentes polinizadores durante el día. A juzgar por la literatura sobre polinización de este grupo de plantas, no existen casos ya publicados de especificidad entre el polinizador y la planta, por lo que una sola especie de cactácea puede llegar a tener hasta 15 polinizadores, entre invertebrados y vertebrados.
Cada óvulo fertilizado desarrolla una semilla que es cubierta por el tejido pulposo (arilo) del fruto que es rico en azúcares y otras sustancias; la llamativa coloración del fruto y su contenido pulposo son de atracción para todo tipo de fauna. Por ejemplo, el saguaro del desierto sonorense presenta coloraciones rojas que son muy llamativas para gran cantidad de animales que dispersan las semillas, mientras que el tetecho (Neobuxbaumia tetetzo) del Valle de Tehuacán no presenta coloración atractiva. Algunas especies de animales, como hormigas y ratones, rompen las semillas para aprovechar su contenido, pero otros, como las aves, sólo se alimentan de la cubierta arilosa, actuando como dispersores de las mismas y, de hecho, de este modo facilitan su germinación, pues el arilo indirectamente la inhibe.
Una diferencia notable entre las semillas de los cactos y las del resto de las angiospermas (plantas con flores), es que en estas últimas el endospermo (tejido nutricio para el embrión) se encuentra formado por células triploides (3n) derivadas de la fusión de un núcleo del grano de polen haploide (n) y de otro del ovario diploide (2n), es decir no ocurre la típica doble fecundación característica de las angiospermas.
Conclusiones Sin lugar a dudas el grupo de las cactáceas es uno de los que ha llamado más la atención desde tiempos remotos. Numerosos códices y costumbres que aún perduran en nuestros días, dan testimonio de este hecho. Cabe señalar que los frutos de diferentes especies de cactos son usados en la alimentación de un gran número de personas. Baste decir que los frutos conocidos como tunas son la base para la preparación de diversos guisos.
Figura 2. Esquema de un nopal (Opuntia) localizado en el códice Barberini (1552) con su nombre en náhuatl (Tlatocnochtli).

Las extrañas formas de las cactáceas y lo colorido de sus flores han sido las características que más han llamado la atención y en la actualidad estas plantas son objeto de comercio internacional que ha puesto en peligro de extinción a gran número de especies mexicanas. Por otra parte, investigaciones etnobotánicas realizadas principalmente en nuestro país han mostrado que varias de sus especies son la base de la medicina tradicional en innumerables localidades de México. Por ejemplo, a varias especies columnares se les ha adjudicado propiedades curativas del cáncer, y varias especies de Opuntia han sido consideradas como remedio para la cura de la diabetes. Por sus propiedades curativas y las propiamente ornamentales, el saqueo de este recurso, perpetrado principalmente por extranjeros, así como por mexicanos que lo venden a los extranjeros de manera ilegal es alarmante. La situación actual de un buen número de especies indica que más que la destrucción del hábitat donde crecen naturalmente, la sobrecolecta es la causa principal de la desaparición de estas plantas. Una de las formas de salida ilegal de germoplasma es en forma de semillas. Información detallada anteriormente sobre el establecimiento de individuos en el campo, indica que es extremadamente importante la liberación masiva de semillas para que otras poblaciones de animales que se alimentan de ellas puedan permanecer en las comunidades. Dado que la práctica más común de saqueo en diferentes partes de México es por la sobrecolecta de semillas; en la actualidad ya no es posible encontrar cactos juveniles en gran cantidad de poblaciones en diferentes localidades y se desconoce el impacto real que esto puede tener para los animales granívoros. La importancia de iniciar verdaderas y efectivas campañas de protección de este importante recurso mexicano y al mismo tiempo comenzar con programas de propagación de plantas para su reintroducción en el campo, son aspectos prioritarios que deben abordarse de manera inmediata. El apoyo a las investigaciones que se realizan en las universidades y centros de investigación del país, incluidas las que verifican las propiedades curativas y de uso, es a su vez prioritario para que este recurso, en gran medida endémico de nuestro territorio, sea aprovechado en México.
Preocupa en gran medida la salida de germoplasma del cual no se ha determinado la validez de sus propiedades. El no detener la salida de este material genético puede implicar que su aprovechamiento no sea llevado a cabo de manera satisfactoria. En este sentido es de fundamental importancia considerar que, para el aprovechamiento de un recurso natural tan importante como el de las cactáceas, se requiere considerar que, como muchos otros grupos de plantas y animales, éstos se encuentran principalmente en nuestro país; y además, que en ocasiones forman parte de complejas redes de interrelación biológica con otras especies, por lo que su presencia puede determinar la abundancia y distribución de otras especies de animales y/o plantas.

Referencias

  1.  Ciencia y Desarrollo, Volumen XX, Núm. (117), 58-65. Julio Agosto de 1994.
  • Adición No. 1 Toledo (1988) reporta que el número de cactáceas endémicas reportadas hasta ese año para México era de 687.
  • Ciencia y Desarrollo, Vol. XIV. Num. (81), 17-30. Julio Agosto de 1988.

viernes, 28 de marzo de 2014

Megadiversidad de México II

Chicos:

Apartir de esta información, elaborar una presentación en Powerpoint, como resumen.
Si hay información adicional que quieras colocar en tu cuaderno, es bienvenido.

Estaremos en el salon V-20.

Envia tu video, sólo algunos compañeros lo han realizado así que la fecha límite será el lunes 31 a las 8:00 am.

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El Clima. En el nivel global, dos son los factores más importantes del clima, uno astronómico y el otro meteorológico, a saber: latitud y circulación atmosférica.
La radiación solar, prácticamente única fuente de energía extraterrestre, es la que se encarga de mover la inmensa maquinaria termodinámica que es la atmósfera, a través de contrastes de temperatura (y por lo tanto de la densidad del aire), que se establecen entre las regiones ecuatoriales caldeadas por el sol y las regiones polares frías debido al fuerte ángulo de incidencia de los rayos solares. La inclinación del eje de rotación de la Tierra con respecto al plano del sol, determina que la radiación solar no sea homogénea sobre amplias zonas del planeta, determinando el paso de las estaciones.
Este calentamiento heterogéneo de la superficie terrestre potenciado por la contrastante capacidad calorífica de las masas de agua (océanos) y de tierra (continentes), permite que masas de aire de temperatura diferencial, se muevan sobre la superficie planetaria, generando la Circulación Atmosférica. La combinación de éstos factores determinan, a grandes rasgos, las grandes regiones climáticas del mundo.
A nivel más local, los factores que determinan el clima de un lugar determinado son, en orden de importancia: 1. La latitud, 2) la orografía, 3) la distribución de las tierras y los mares, 4) Las corrientes marítimas y 5) Las tormentas y sus trayectorias.
Por su latitud, una gran parte de nuestro país se encuentra en la zona intertropical; a pesar de ello, las temperaturas de vastas áreas de esta zona no son tan altas como debiera ser, y esto gracias a la altitud. En efecto, es un hecho bien conocido que la temperatura del aire disminuye normalmente con la altura sobre el nivel del mar, de manera que los lugares bajos, cercanos a este, presentan en general temperaturas medias superiores a las de los lugares con altitudes mayores; especialmente si dichos lugares se encuentran rodeados de altas montañas que dificultan la circulación del aire como es el caso del Valle o Depresión del Balsas en el sur de la República, donde las temperaturas medias anuales se encuentran cercanas a los 30°C.
A pesar del predominio que ejerce la altitud sobre la temperatura de los climas de la República Mexicana, se observa una variación estacional de dicho elemento, especialmente en la porción norte de la Altiplanicie Mexicana, que está ligada obviamente al tipo de régimen térmico o sea a la marcha anual de la temperatura.
En general, durante la mitad caliente del año las temperaturas son más altas en el norte del país que en el sur; mientras que, en la mitad fría, aquéllas son desde luego muy inferiores a sus contrapartes sureñas. Es decir, que en el sur de la República, las temperaturas oscilan mucho menos que en la porción septentrional característica ésta asociada con la aridez de los estados norteños. Para fines prácticos, se hizo una subdivisión de las zonas térmicas como se ve en la tabla 5.

Tabla 5. Subdivisión de las zonas térmicas de México
La zona Muy Cálida abarca las costas del Pacífico, de la Bahía de Banderas hacia el sur, hasta el límite con Guatemala y desde el nivel del mar hasta altitudes de 100 a 200 metros, así como una pequeña zona del litoral cerca de la desembocadura del Río Grande se Santiago y la cuenca del balsas a altitudes menores de 600 metros.
Por el lado del Golfo de México se encuentra en tres pequeñas zonas aisladas, que se sitúan en la llanura costera a la sombra pluviométrica de algunas sierras, como la que se halla detrás de la sierra de Tamaulipas, la del sur de las sierras de Teziutlán y Zacapoaxtla y la que se halla detrás de la Sierra de Los Tuxtlas; también se extiende sobre la parte este de la llanura Tabasqueña y la parte central de la Península de Yucatán.
La Zona Cálida, comprende las planicies costeras del Golfo de México y del Pacífico hasta altitudes desde 800 o 1000 metros en el sur y hasta altitudes de 100 o 200 metros en el norte; además la cuenca del Balsas y la Depresión Central de Chiapas, desde los 600 hasta 1800 metros de altitud; hay también una tira angosta a lo largo de las costas orientales de la Península de Baja California, y otra situada en la base occidental de las montañas de la parte sur de la misma.
La Zona Semicálida, cubre las laderas este de la Sierra Madre Oriental, las zonas de la Meseta Central de Chiapas y de la Sierra Madre de Chiapas entre los 1800 y 2000 metros; las áreas de las vertientes norte y sur de la Sierra Madre del Sur, a altitudes entre 1800 y 2000 metros; las laderas australes del Eje Volcánico, de altitud comprendida entre 1600 y 1800 metros; las pendientes del oeste de la Sierra Madre Occidental; la parte central y las costas occidentales de la Baja California, así como gran parte de la Mesa del Norte y las regiones del Bajío y Valle de Guadalajara.
La Zona Templada incluye una gran parte de las sierras de Zacatecas y Guanajuato y de la Sierra Madre Occidental, el Eje Volcánico, la mesa central y las porciones más elevadas de la Sierra Madre del Sur, así como la región de la Mixteca y las partes más elevadas de la Sierra Madre y de la Meseta Central de Chiapas.
La Zona Semifría, comprende laderas montañosas de altitud entre 2800 y 4000 metros de la Sierra Madre Occidental, del Eje Volcánico y de la sierra de Juárez, en la Baja California.
La Zona Fría, está reducida a las cúspides de los picos nevados más altos del centro del país, cuya altitud se encuentra por arriba de los 5000 metros.
La precipitación pluvial es, junto con la temperatura, factor determinante en el clima. En México, la zona más lluviosa, con precipitaciones superiores a 100 mm, se encuentra al sur del paralelo 22° norte y comprende las pendientes montañosas de las porciones central y sur del país que se inclinan al Golfo de México y que se encuentran directamente expuestos a los vientos húmedos del mar, asociados con los alisios, los nortes y los ciclones tropicales.
Durante el verano, con el desplazamiento hacia el norte del anticiclón del Atlántico septentrional, dominan los vientos alisios, que, con una dirección general de noroeste a suroeste en superficie o de este a oeste en las alturas, introducen una gran cantidad de humedad que han recogido al pasar sobre las aguas calientes del Golfo de México. Al encontrarse con las laderas montañosas que se inclinan al Golfo de México, las masas de aire húmedo se ven obligadas a ascender, se enfrían y descargan en forma de lluvia su abundante humedad. La cantidad de lluvia aumenta aún más en esta estación por la presencia de las perturbaciones ciclónicas que tienen su origen en el Mar de las Antillas. Estos ciclones tropicales son más frecuentes hacia fines de verano y principios de otoño y su influencia se pone de manifiesto en el aumento de una cuantía de la lluvia de los meses de septiembre y octubre
Durante la mitad fría del año la influencia de los alisios queda relegada a algunas zonas bajas del sur del país ya que la zona subtropical de alta presión se encuentra desplazada hacia el Ecuador y con ella la faja de los alisios, lo que se traduce en una disminución de la precipitación en ésta época. Sin embargo, durante el invierno, los nortes que se originan por el desplazamiento hacia el sur de masas de aire polar, producen precipitaciones abundantes en el sur de Veracruz, Tabasco y Campeche debido a que recogen humedad del Golfo de México. Debido a esto, hay cuatro áreas con precipitación mayor a 3500 mm al año: la región situada inmediatamente al norte del paralelo 20° norte (laderas de las Sierras de Teziutlán y Zacapoaxtla); la situada al sur del paralelo 18° norte (Sierras de Ixtlán y Mixes); la parte de la Sierra de Los Tuxtlas que mira hacia el Golfo de México, y la vertiente boreal de las montañas del norte de Chiapas.
De estas precipitaciones extremas, pasamos por toda la gradación hasta llegar a la parte más seca del país, que es la porción noroeste de la llanura costera del Pacífico, pues se encuentra dentro de la faja subtropical de altas presiones. Tiene una altitud inferior a 200 m y sus vientos dominantes son descendentes y secos; hay áreas como la próxima al río Colorado con menos de 50 mm de lluvia al año.
Como puede verse, tenemos en México tanta variedad de climas, que ninguno de los sistemas de clasificación climática era lo bastante detallado para describirla, hasta que en 1964 Enriqueta García modificó el sistema de Köpen, generando un nuevo sistema más detallado, que da idea más cercana a las variadas condiciones climáticas del país.
El estudio de la clasificación modificada por E. García rebasa los objetivos de éste texto, pero mencionaremos que en el país están representados 4 de los grandes grupos climáticos: los cálido húmedos (A), los secos (B), los templados húmedos (C) y los climas fríos (E), aunque éstos últimos solo se encuentran en reducidas áreas que corresponden a las montañas de altitud superior a 4000 m.
Factores biogeográficos.- Como ya hemos visto en el tema 1 de la Segunda Unidad, nuestro país está considerado como la zona limítrofe entre las dos Regiones Biogeográficas del Continente Americano. Todos los demás Reinos están separados por barreras geográficas formidables, como pueden ser Océanos, grandes cordilleras o desiertos extremosos. Pues bien, la Región Biogeográfica del Norte de América, la Neártica, es prácticamente continua con la del Sur, la Neotropical.
Durante millones de años, Norte y Sudamérica estuvieron separados por unos 100 kilómetros de mar, pero hasta tiempos relativamente recientes se unieron de la siguiente manera: a) Durante el Mioceno, este mar se cerró progresivamente de norte a sur por efecto de la tectónica de placas; b) Un surgimiento de tierra por el mismo efecto de las placas tectónicas formó un corredor entre Norte y Sudamérica.
Imagen:dos regiones2.jpg
Figura 2.2.3. Mapa donde se muestra la posible división de México en las dos Regiones Biogeográficas que lo enriquecen: Neártica y Neotropical.
Esta unión permitió un flujo de especies de una Región a otra, dando como resultado una serie de extinciones por exclusión competitiva, así como el establecimiento de una zona de transición extremadamente rica en especies de ambos Reino. Esta zona de transición es México.
Así, si sumamos la extrema diversidad de climas generados por la complicada orografía de nuestro país con el hecho de ser un pasillo bidireccional de flujo de especies norte - sur, obtenemos que México es uno de los países más biodiversos del mundo.
Las Provincias Bióticas de México. El estudio de las condiciones físicas de nuestro país (orografía, hidrografía y clima) nos da los argumentos básicos para poder abordar el estudio de la biota asociada a las condiciones generales de cada zona particular; es decir, podemos abordar algunos problemas biogeográficos.
Como ya se comentó en el contenido anterior, México es el límite de dos reinos biogeográficos, el Neártico y el Neotropical; no obstante, como ya hemos estudiado, nuestro país presenta una gran variedad de zonas fisiográficas, tanto por su orografía como por su clima. Debido a ello, la biota asociada a cada región es distinta, por lo que diversos autores han propuesta subdividir al país en regiones que, en este caso por tratarse de zonas más pequeñas que los reinos biogeográficos, se les llama Provincias Bióticas. Goldman y Moore señalan que se trata de áreas regionales que se agrupan en base al análisis de especies y consideraciones que pueden incluir relaciones bióticas e historia geológica.
Acerca de la biogeografía de nuestro país, existen tres trabajos principales: uno de Goldman y Moore de 1946 (Las Provincias Bióticas de México), uno más de Stuart (1964) y otro de Rzedowski de 1972 (Provincias Florísticas de México). El primero de estos trabajos es eminentemente zoológico, ya que se basa en la distribución geográfica de aves y mamíferos, aunque incluye información botánica básica; el trabajo de Stuart es muy parecido al de Goldman y Moore y no agrega información biológica importante; mientras que el trabajo de Rzedowski, como su nombre lo indica, está basado en la distribución geográfica de diversos grupos vegetales.
El estudio comparativo de los trabajos más importantes (Goldman y Moore, y Rzedowski), arroja como resultado dos hechos innegables: en primer lugar, resulta muy obvia la gran similitud en cuanto al número de provincias bióticas que cada trabajo establece (18 y 17 respectivamente); y en segundo lugar, que existe una gran concordancia geográfica en cuanto a la distribución y extensión geográfica de las provincias que en cada trabajo se determinan, pudiendo establecerse una clara correspondencia en casi todos los casos. No obstante, el trabajo de Rzedowski se acerca más a los objetivos que perseguimos en el curso. Así, decidimos emplear este trabajo como base para la presente sección, aunque lo enriqueceremos con la información aportada por Goldman y Moore cuando estemos seguros de que existe una concordancia razonable en las Provincias que establecen. En algunos pocos casos esto no será posible y deberemos acudir a otras fuentes.
Figura 2.2.4. Provincias bióticas de México

Provincias Bióticas de México 1. Provincia Biótica de California 2. Provincia Biótica de la Isla Guadalupe 3. Provincia Biótica de la Sierra Madre Occidental 4. Provincia Biótica de la Sierra Madre Oriental 5. Provincia Biótica de las Serranías Meridionales 6. Provincia Biótica de las Serranías Transístmicas 7. Provincia Biótica de Baja California 8. Provincia Biótica de la Planicie Costera del Noroeste 9. Provincia Biótica de la Altiplanicie 10. Provincia Biótica de la Planicie Costera del Noreste 11. Provincia Biótica del Valle de Tehuacan - Cuicatlán 12. Provincia Biótica de la Costa Pacífica 13. Provincia Biótica de las Islas Revillagigedo 14. Provincia Biótica de la Depresión del Balsas 15. Provincia Biótica del Soconusco 16. Provincia Biótica de la Costa del Golfo de México 17. Provincia Biótica de la Península de Yucatán

1. Provincia Biótica de California. Esta Provincia va desde el sudoeste de California atravesando el límite internacional Estados Unidos - México e incluye la Sierra de Juárez, la de San Pedro Mártir y la vertiente occidental de estas montañas hasta la costa del Pacífico.
Las partes más altas están cubiertas por bosques donde predomina el pino amarillo y el de azúcar; las partes más bajas están cubiertas de “manzanita (Arctostaphylos glauca), “chamiso” (Adenostoma fasciculatum) y “palo amarillo” (Heteromeles arbutifolia). Hasta la época se conocían 65 géneros de fanerógamas endémicas, entre las que podemos mencionar a Adenostoma, Calycadenia, Fremontodendron, Muilla, Orcuttia y Venegasia.
Algunos mamíferos característicos son el coyote (Canis latrans clepticus), el puma de California (Felis concolor californica), los ratones Peromyscus truei martirensis y Dipodomis gravipes, así como el ciervo mula de California Odocoileus hemonius californicus (Fig. 2.2.5).
Una de las aves más características es el cóndor de California (Gimnogyps californicus), extinto localmente durante largos años, pero que gracias a trabajos de conservación y reintroducción a su hábitatnatural por parte de los estadounidenses, ahora nuevamente recorre los cielos de Baja California (Fig. 2.2.6).
Figura 2.2.5. Ciervo mula
Figura 2.2.6. Cóndor de California

2. Provincia Biótica de Isla Guadalupe. Localizada a unos 260 Km.. al oeste del tercio norte de Baja California, mide unos 32 Km.. de largo por 4 a 8 de ancho; es en realidad un antiguo cono volcánico. Su clima es semejante al de la costa de California.
Entre la vegetación podemos encontrar pinos, cipreses y robles, conociéndose 34 especies y 2 géneros endémicos: Baeriopsis y Hesperalea.
No se conocen mamíferos terrestres nativos. Sin embargo, se reportan elevadas cantidades de Lobo fino de Guadalupe (Artocephalus townsendi, Fig. 2.2.7) y nutria marina (Enhidra lutris nereis), así como otros mamíferos marinos. La avifauna local ha sido arrasada por la introducción de cabras, gatos y perros; posiblemente unas cinco especies se encuentren actualmente extintas.
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Figura 2.2.7. Lobo fino de Guadalupe y nutria marina

3. Provincia Biótica de la Sierra Madre Occidental. Esta Provincia va desde Sonora y Chihuahua hasta Nayarit, Zacatecas y norte de Jalisco. Esta zona de origen volcánico presenta bosques de pino (Pinus), encino (Quercus) y abeto (Abies religiosa). Se reportan diversas especies vegetales endémicas con solo 5 géneros restringidos a la zona. Arnicastrum, Pionocarpus, Pippenalia, Stenocarpha y Tricorne.
Entre los mamíferos se reportan el venado cola blanca (Odocoileus virginianus couesi), las ardillas Sciurus aberti durangi y Sciurus apache apache; en diversos grados de extinción local, también se mencionan al oso negro (Euarctos americanus machetes), el oso grizzli (Ursus arctos horribilis), lobo (Canis lupus baileyi), y el puma (Felis concolor azteca).
Existen algunos géneros de aves endémicas como un gorrión (Xenospiza), la chara (Cyanocorax) y Otophanes, además de algunas especies y subespecies.
4. Provincia Biótica de la Sierra Madre Oriental. Incluye partes de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Veracruz y Puebla. En esta Provincia predominan los bosques de encino (Quercus) y secundariamente los de pino (Pinus). Las planicies contienen pastizales, así como arbustos y árboles pequeños como acacias diversas, yucas, agaves y cactus. Tres géneros endémicos pueden citarse: Greenmaniella, Loxothysanus y Mathiasella.
Se pueden encontrar mamíferos como el zorrillo (Conepatus pediculus), el oso negro (Euarctos americanus eremicus) y venado cola blanca (Odocoileus virginianus miquihuanensis).
Entre las aves, podemos encontrar a la codorniz cotuí (Colinus virginianus aridus).
5. Provincia Biótica de las Serranías Meridionales. Incluye el Eje Volcánico Transversal, la Sierra Madre del Sur y el Complejo Montañoso del Norte de Oaxaca. Al igual que otras provincias Bióticas de México, predominan los bosques de pino (Pinus) y encino (Quercus) (Ver figura 2.2.8). Presenta las elevaciones más altas de México y de Norteamérica al sur de Alaska.
Por su longitud y diversidad es de las más importantes del país, pues abarca 11 estados. Presenta además la mayor actividad volcánica con manifestaciones recientes (Paricutín y Popocatépetl).
Debido a la altitud y a las condiciones climáticas, se encuentran diversas asociaciones florísticas: en las vertientes de entre 1500 y 2000 msnm. se forma un cinturón de bosque neblinoso con especies de roble y helechos arborescentes. Las elevadas llanuras interiores contienen pastizales , yucas, agaves y cactos además de otros arbustos y árboles pequeños. En las pendientes montañosas hay bandas de robles, pinos, encinos y abetos. Existen algunos géneros endémicos como Achaenopodium, Hintonella, Microspermum, Omiltemia, Peyritschia y Silvia.
Entre los mamíferos, se presenta una variedad de tuzas, así como algunas especies endémicas de tipo relicto como el conejo y el ratón de los volcanes (Romerolagus diazi y Neotomodon alstoni).
Figura 2.2.8. Bosque en una cañada del Parque Estatal Omiltemi, en Guerrero
La zona está habitada por más de 80 aves endémicas de las que mencionaremos solo algunas: Vireo nanus, Aechmolphus mexicanus, la chara enana Cyanolica nana, el cuitlacoche ocelado Toxostoma ocellatum y la mascarita transvolcánica Geothlipis speciosa.
6. Provincia Biótica de las Serranías Transístmicas. Incluye las montañas de Chiapas llegando a las partes más elevadas de la mitad norte de Centroamérica. Predominan los bosques de pino (Pinus) y encino (Quercus). Entre la flor acompañante podemos encontrar ciruelos (Prunus), liquidámbar, mirtos (Eugenia) y espino cerval (Rhamnus). Algunos géneros vegetales endémicos son Eiza, Eremogeton y Rojasianthe.
Entre la fauna podemos encontrar una especie de cacomixtle nativo (Bassariscus sumichrasti) y al quetzal (Pharomachrus mocinno).
Figura 2.2.9. Quetzal

7. Provincia Biótica de Baja California. Abarca exclusivamente el área peninsular con las islas cercanas de ambos litorales. La distribución de las lluvias y la topografía genera una diversidad de variantes regionales que van desde uno de los desiertos más áridos del continente (desierto del Vizcaíno), hasta bosques bajos relativamente densos en la zona sur. Se pueden encontrar plantas muy adaptadas a la consecución y conservación del agua como el ocotillo (Fouquieria splendens), una planta espinosa muy notable por su tipo de ramificación desde el suelo; o Idria columnaris, arbusto alto de tronco muy engrosado en la base. En la costa es posible encontrar manglares con plantas como Rizophora mangle y Conocarpus erecta. Algunas plantas endémicos son Alvordia, Burragea, Coultorella, Pachycormus Pelucha y Ferocactus diguetii (Fig. 2.2.10).
Entre la fauna podemos encontrar murciélagos como Natalus mexicanus, liebres como Lepus californicus, la rata canguro Dipodomis merriami platycephalus, el venado berrendo Antilocapra americana peninsularis y el borrego cimarrón (Ovis canadensis cremnobates).
Algunas aves endémicas son el colibrí zafiro de xantus Hylocharis xantusii, el cuitlacoche de Baja California Toxostoma cinereum cinereum y Lanius ludovicianus nelsoni.
Figura 2.2.10. Ferocactus diguetii
8. Provincia Biótica de la Planicie Costera del Noroeste. Abarca casi todo Sonora y Sinaloa. Su flora es algo parecida a la de Baja California y podemos encontrar al ocotillo (Fouquieria splendens) y al cardón (Pachycereus pringlei). Algunos géneros endémicos son Agiabampoa, Canotia y Carnegiea.
Algunos mamíferos de la zona son el murciélago Pipistrellus hesperus hesperus, el tlalcoyote Taxidea taxus sonorensis, el zorrillo Conepatus sonorensis, el venado Odocoileus Hemonius eremicus y el borrego cimarrón Ovis canadensis gaillardi.
Aves que habitan en esta Provincia tenemos entre otras al toquí de la Isla Tiburón (Pipilo fuscus jamesi) y al zacatonero (Aimophila carpalis carpalis).
9. Provincia Biótica de la Altiplanicie. Va desde Chihuahua y Coahuila hasta Jalisco, Michoacán, Estado de México, Tlaxcala y Puebla. Es la más extensa; con una altitud entre 1000 y 20000 msnm. Se pueden encontrar pastizales interrumpidos por mezquite (Prosopis juliflora), diversas especies de acacias, arbustos de cerosota (Covillea tridentata) y muchos otros arbustos desérticos como yucas, agaves y cactos como el garambullo (Myrtillocactus geomitrans). Se conocen 16 géneros de plantas leñosas endémicas, entre las que podemos citar a Ariocarpus, Eutetras, Grusonia, Lophophora, Sartwellia y Sericodes.
Entre otros mamíferos podemos encontrar zorras (Vulpes macrotis zinseri), el perrito mexicano de las praderas (Cynomys mexicanus), liebres (Lepus gaillardi gaillardi), venado berrendo (Antilocapra americana mexicana) y borrego cimarrón mexicano (Ovis canadensis mexicana).
De entre las aves podemos mencionar al pato (Anas diazi novimexicana), al mergo mayor (Mergus merganser americanus), el carpintero (Colaptes cafer collaris), el vireo (Vireo bellii) y el cuitlacoche (Toxostoma dorsale dumosum).
10. Provincia Biótica de la Planicie Costera del Noreste. Abarca casi todo Tamaulipas, los dos tercios nororientales de Nuevo León y partes de Coahuila, San Luis Potosí y Veracruz. La vegetación está constituida en su mayor parte por bosque espinoso y matorrales xerófilos que incluyen yucas, agaves y cactos. Quizá los únicos géneros endémicos sean Clappia, Nephropetalum, Pterocaulon y Runyonia.
Figura 2.2.11. Armadillo
Algunos mamíferos característicos son el coyote Canis latrans microdon, el puma Felis pardalis albescens, y el armadillo Dasypus novemcinctus texanus (Fig. 2.2.11).
Entre las aves características se encuentran la codorniz (Colinus virginianus texanus), el perico (Aratinga astec vecinalis), el tecolote (Otus asio semplei) y el colibrí (Amazilia yucatanensis chalconota).
11. Provincia Biótica del Valle de Tehuacan – Cuicatlán. Es una de las provincias más pequeñas en la parte sureste de Puebla y parte de Oaxaca, incluyendo una pequeña porción de Veracruz; no obstante, este valle está considerado como uno de los 12 centros de megadiversidad más importantes del mundo. Posee clima seco y una irregular topografía. Se encuentra una diversidad de plantas como el cardón (Lemairocereus weberi), el quiotillo (Escontria chiotilla), el tetecho (Neobuxbamia tetetzo), mimosa (Mimosa luisana) y los cactos Cephalocereus hoppenstedtii (figura 2.2.12) y Echinocactus platyacanthus. La diversidad vegetal alcanza unas 2700 especies con un endemismo calculado de 30% (unas 810 especies). Del total de los cactos columnares de México, 55% se presentan en esta Provincia y de ellos, 30% son endémicos. Algunos géneros vegetales restringidos a esta zona son Oaxacania, Pringleochloa, Solisia y Gypsacanthus.
Figura 2.2.12. Cacto columnar de la especie Cephalocereus hoppenstedtii
De entre la mastofauna, sobresalen los murciélagos, con 34 especies. Asimismo, se han identificado unas 90 especies de aves, 10 de ellas endémicas, entre las que se encuentran el cascador ocelado (Toxostoma ocelatum) y el gorrión de brida (Airmophilla mystacalis).
12. Provincia Biótica de la Costa Pacífica. Es una angosta franja que va desde el este de Sonora y suroeste de Chihuahua hasta Chiapas; en el Istmo de Tehuantepec se bifurca para abarcar la depresión central de Chiapas. La familia leguminosae está particularmente bien representada. Entre las plantas prominentes podemos citar a la ceiba (Ceiba acuminata y C. parvifolia), diversos higos silvestres (Ficus), acacias (Acacia cymbispina y A. hindisii) y cazahuates (Ipomea arborescens e I. wolcottiana). Algunos géneros posiblemente endémicos son Eryngiophyllum, Riesenbachia y Soderstromia.
Los mamíferos se encuentran representados por el coatí (Nasua narica pallida y N. narica molaris) (Fig. 2.2.13), jaguar (Felis onca arizonensis), yaguarundi (Felis yaguaroundi tolteca), ocelote (Felis pardalis sonorensis y F. pardalis nelsoni) y el murciélago pescador (Noctilio leporinus mexicanus).
Algunas aves representativas son la codorniz (Lophortyx douglasii douglasii y L. douglasii impedita), chachalacas (Ortalis wagleri griseicops), tecolotes (Otus guatemalae tomlini), mosqueseros (Empidonax difficilis culiacani y E. albigularis subtilis) y tordo (Turdus rufo-pallidus).
Figura 2.2.13. Coati
13. Provincia Biótica de las Islas Revillagigedo. Estas islas se encuentran a unos 400 Km.. al sur de Cabo San Lucas e incluye a muchas islas dispersas. Su flora es muy pobre; de las 165 especies que se conocen unas 30 especies o subespecies son endémicas. Entre las nativas se incluyen unas 5 especies: un nopal (Opuntia occidentalis), una especie de Passiflora, una de Rubus, una orquídea terrestre afín al género Habenaria, así como Psidium sartorianum.
No se conocen mamíferos terrestres nativos. Algunas aves aparentemente confinadas a esta Provincia son las aguilillas (Buteo jamaicensis socorroensis), el toquí (Pipilo maculatus carmani) y Nyctanassa violacea gravirrostris.
14. Provincia Biótica de la Depresión del Balsas. Se intercala entre el Eje Volcánico Transversal y la Sierra Madre del Sur e incluye partes de Jalisco, Michoacán, Estado de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Oaxaca. Los árboles que prosperan incluyen especies de copal (Bursera), además de Ceiba parvifolia y brasil (Haematoxylon brasiletto). Asimismo se desarrollan cactos de los géneros Lemairocereus, Cephalocereus y Mammilaria, del cuál se presentan 15 especies. El copal (Bursera) es de los árboles más diversificados, ya que se presentan 24 de las 60 especies de éste género. La Depresión del Balsas es el centro de distribución del género Leucaena y de las familias Commelinaceae y Fabaceae. Algunos géneros exclusivos de esta Provincia son Backenbergia, Haplocalymma y Pseudolopezia.
Entre la fauna de mamíferos se presentan los murciélagos Myotis californica y M. volans, el pécari de collar (Tayassu tajacu), la zorra gris (Urocyon cinereoargentus), el ocelote (Felis pardalis) y el jaguar (Felis onca).
La avifauna está representada por la lechuza del balsas (Otus seductus), el periquito de cabeza naranja y el verde (Aratinga caracularis y A. holochlora), los vireos enano y pizarra (Vireo nelsoni y V. brevipennis) (Fig. 2.2.14), así como la codorniz bandeada (Philortyx fasciatus).
Informes recientes reportan la presencia de 11 mariposas papilionidas endémicas.
Figura 2.2.14. Vireo pizarra

15. Provincia Biótica del Soconusco. Corresponde a una estrecha faja en las estribaciones inferiores de la Sierra madre de Chiapas; se prolonga un poco hacia Guatemala y está constituida por un manchón de bosque mesófilo de montaña. Presenta una significativa proporción de especies endémicas; algunos géneros endémicos son Pinaronphyllon y Plocaniophyllon.
Algunos mamíferos presentes son los ratones Heteromys nelsoni y H. desmarestianus; la musaraña (Sorex sausseri cristobalensis), y el venado (Odocoileus virginianus nelsoni) (Fig. 2.2.15).
Las aves están representadas por el pajuil (Penelopina nigra nigra), la codorniz cotuí (Colinus virginianus minor), otras codornices (Dactylortyx thoracicus lineolatus y D. thoracicus chiapensis) y el chipe rosado (Ergaticus versicolor).
Figura 2.2.15. Venado cola blanca

16. Provincia Biótica de la Costa del Golfo. Constituida por una franja continua que abarca las partes bajas de los estados de Veracruz y Tabasco, además de partes de Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Oaxaca y Chiapas. La flora es de impresionante riqueza, presentándose principalmente el bosque tropical perennifolio y secundariamente encinares, bosque mesófilo de montaña y bosque tropical caducifolio. Entre los géneros más importantes están Dialium, Pimenta, Scheelea y Vochysia. Otras plantas presentes son Castilla elastica, Cecropia mexicana, Cedrela mexicana y Theobroma cacao.
Algunos mamíferos característicos son el coatí (Nasua narica narica), jaguar (Felis onca veracrucis), mono aullador (Alouatta palliata mexicana), mono araña (Ateles geoffroyi), venado temazate (Mazama sartorii) (Fig. 2.2.16) y el hormiguero (Tamandua tetradáctila mexicana).
La ornitofauna está representada por dos tinamús (Tinamus major percautus y Cryptorellus soui meserythrus), el loro corona azul (Amazona farinosa guatemalae), el fandanguero (Campylopterus curvipennis excellens) y el semillero (Sporophila aurita corvina).
Figura 2.2.16. Venado temazate
17. Provincia Biótica de la Península de Yucatán. Aunque posiblemente ocupe en realidad toda la península, sus límites hacia el sur aún no han sido definidos con exactitud. No obstante que su biota es muy semejante a la Provincia de Veracruz, presenta muchos endemismos. Entre la vegetación podemos encontrar al órgano (Beaucarnia pliabilis), al maguey (Agave sisalana), acacia (Acacia globiflora), palo blanco (Lysiloma sabicu), ya’axnik (Vitex gaumeri), así como el árbol de sombra Enterobius cyclocarpum. Algunos géneros florísticos presentes únicamente en esta Provincia son Asemnathe, Beltrania, Goldamnella, Harleya y Plagiolophus.
Algunos mamíferos de la Península son: el tlacuache (Didelphys marsupialis yucatanensis), el mono araña (Ateles geoffroyi yucatanensis) (Fig. 2.2.17), las ardillas Sciurus depei vivax y S. yucatanensis yucatanensis; también se encuentran el agutí (Dasyprocta punctata yucatanica), el venado temazate (Mazama sartori pandora) y el venado cola blanca (Odocoileus virginianus yucatanensis).
Figura 2.2.17. Mono araña
Las aves están representadas por el tinamú canelo (Cryturellus cinnamomous intermedius), el flamenco (Crax rubra), la chachalaca (Ortalis vetula pallidoventris), la codorniz silbadora (Dactylortyx thoracicus sharpei), el pavo ocelado (Agriocharis ocellata) (Fig. 2.2.18) y loro yucateco (Amazona xantholora).
Figura 2.2.18. Pavo ocelado
Causas culturales.- México tiene una gran variedad cultural que, según Toledo (1994), presenta una elevada relación con la diversidad biológica, ya que entre nueve países reúnen el 60% de lenguas humanas. De estos 9 centros de diversidad cultural, 6 también se encuentran en la lista de naciones con megabiodiversidad. México es uno de los países con un número excepcional tanto de especies biológicas como de lenguajes (ver tabla 6).
Tabla 6. Países con la mayor cantidad de Lenguajes humanos
(en cursivas, se representan los países con megadiversidad biológica).
Por otra parte, a diferencia de la alimentación tan poco variada de la población occidentalizada, los grupos étnicos hacen un amplio uso de la biodiversidad como fuente de nutrición. Por ejemplo, en un pueblo estudiado en Totonacapan, Veracruz, la etnia usan y manejan 355 especies de plantas, animales y hongos (ver tabla 7).
Tabla 7. Número de especies usadas en el pueblo Totonaca
En el estado de México (Ramos - Elorduy, Pino y Cuevas 1998) identificaron 104 especies de insectos comestibles que son consumidos por las etnias (Otomí, Náhuatl, Mazahua y Zapoteca) que habitan en dicho estado. Esto a permitido una mejor alimentación de estos pueblos que habitan un estado catalogado con una mala nutrición (sobre todo por razones de pobreza) en comparación de otros estados que no practican la entomofagia. Se ha demostrado que los insectos son una buena fuente de proteínas, vitaminas, sales minerales y que son altamente digeribles. La calidad de las proteínas de estos insectos comparada con el patrón de la FAO, permite concluir que su calidad es buena y que son ricas en aminoácidos esenciales como: lisina, isoleucina, leucina, metionina+cisteina, fenil-alanina+tirosina, treonina, valina y algunas especies son ricas en vitaminas del complejo B. De los insectos consumidos el orden mejor representado fue el Himenóptera (abejas, avispas y hormigas) con 22 especies, seguido por el orden Hemíptera (diversas chinches) con 19 especies, El orden Coleóptera (escarabajos) con 17 especies, Orden Orthoptera (Chapulines, langostas y esperanzas) con 16 especies y el orden Lepidóptera (mariposas y palomillas) con 10 especies
La importancia no sólo es alimentaria, ya que su colecta les ahorra dinero al consumirlos y su comercialización en mercados les permite ingresos económicos, sobre todo al venderlos a restaurantes que los venden como platillos caros. Se piensa que al no perderse la tradición del consumo de estos insectos es lo que ha permitido su conservación y a futuro se propone su cultivo.
Asimismo, la diversidad cultural también ha influido en la diversidad genética de las especies cultivadas. Simplemente imagina cuántas variedades de frijol, chile o calabazas conoces. Existen zonas de la Mixteca Alta de Oaxaca en donde prácticamente cada valle cultiva una variedad distinta de frijol.

• Endemismos

Cuando la distribución geográfica de un grupo taxonómico se encuentra restringida a una localidad, se dice que es endémico. México presenta un amplio número de especies endémicas. Sin duda, la complicada orografía ha favorecido los procesos de aislamiento y especiación que han derivado en esta riqueza de especies endémicas. La tabla 8 sintetiza el número de especies de algunos grupos taxonómicos presentes en México, así como el número de especies endémicas; la tabla 9 presenta el endemismo de peces en los principales mares de México; Finalmente, la tabla 10 sintetiza el porcentaje de endemismo de peces de agua dulce en la principales cuencas de México.
Tabla 9. Endemismo de peces en los principales mares de México.

Tabla 10. Endemismo de peces de agua dulce
en las principales cuencas de México.

Para dar otro ejemplo del grado de endemismo en México, presentaremos un estudio realizado en la costa de Jalisco, en la estación de biología de la UNAM en Chamela, el cuál reveló que de 70 especies de mamíferos, 14 (20%) son endémicas de México (ver tabla 11).

Tabla 11. Mamíferos de Chamela endémicos de México.
Es necesario hacer notar que muchos de los endemismos son casos de aislamiento y especiación; pero a veces también ocurre que una especie o grupo taxonómico con una amplia distribución en el pasado, enfrenta procesos de extinción en casi todas sus áreas de distribución, sobreviviendo solo en alguna de ellas. En este caso, se dice que se trata de endemismo tipo relicto, ya que se piensa que en efecto, se trata de una especie de "reliquia" del pasado. En el Eje Neovolcánico, es frecuente encontrar casos de éste tipo; dos ejemplos pueden ser el conejo de los volcanes (Romerolagus diazi) y el ratón de los volcanes (Neotomodon alstoni), ambos, representantes de épocas en que la última glaciación invadía parte del territorio mexicano.
Al final de este texto, podrás encontrar monografías de algunos grupos taxonómicos que se consideran importantes por sus endemismos.
Por otra parte, en gran parte debido a las condiciones ya mencionadas de nuestro país, éste ha sido un importante centro de origen y domesticación de especies de uso en todos los continentes; la tabla 12 muestra algunas de estas especies originalmente endémicas:
Tabla 12. Algunas especies vegetales de importancia mundial domesticadas en México.
Nombre ComúnNombre científico
Agave tequileroAgave tequilana
AguacatePersea americana
AlgodónGossypium sp.
AmarantoAmaranthus sp.
CacaoTheobroma cacao
CalabazaCucurbita sp.
ChileCapsicum annuum
FrijolPhaseolus vulgaris
GirasolHelianthus annuu
MaízZea mays
NopalOpuntia sp., Nopalea sp.
PapayaCarica papaya
VainillaVanilla planifolia